Fuente: El Peruano
La iniciativa de la Ruta de la Seda del siglo XXI, llamada también OBOR (por sus siglas en inglés One Belt, One Road), es un proyecto colosal que propuso China en el 2013, por medio del presidente chino, Xi Jinping, quien lo calificó como “el proyecto del siglo” y manifestó que “requiere de esfuerzos dedicados”.
Como se sabe, el proyecto propone unir Asia con Europa y África, continentes que estaban originalmente enlazados por la antigua Ruta de la Seda, pero está abierto a todos los países y regiones que deseen ser parte de él. Esta disposición a la apertura se constata en el discurso que ofreció el presidente chino al inaugurar el foro Belt and Road Initiative, en mayo del 2017, ocasión en la que invitó al continente americano a ser también parte de esta iniciativa.
Esta propuesta contempla la construcción de infraestructura de conectividad en tierra, mar, aire y ciberespacio, algo que todos los países necesitan. Pero también supone la “mutua cooperación” en áreas como agricultura, silvicultura, ganadería y pesca, exploración y desarrollo de carbón, petróleo, gas, minerales metálicos, fuentes de energía limpias y renovables –energía hidroeléctrica, nuclear, eólica, solar– y en industrias emergentes, como la IT de nueva generación, biotecnología, nueva tecnología energética, etcétera.
Asimismo, se propone promover los intercambios académicos y culturales, ámbitos en los que China, por ejemplo, ofrece 10,000 becas cada año para los países involucrados en el proyecto.
Para financiar la iniciativa de la Ruta de la Seda, China ha creado un conjunto de instituciones como el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, el Nuevo Banco de Desarrollo BRICS y el Fondo de la Ruta de la Seda.
No solo eso. China ha reiterado su interés en la participación de América Latina y el Caribe en esta iniciativa durante la Segunda Reunión Ministerial del Foro China-Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se celebró en Chile en enero del 2018.
En este cónclave se aprobaron tres documentos de suma importancia: la Declaración de Santiago, el renovado Plan de Cooperación 2019-2021 y la Declaración Especial sobre la Franja y la Ruta.
En la Declaración de Santiago se expresa que China presentó la Iniciativa de la Franja y la Ruta y que, en conjunto con la Declaración Especial, los miembros de la Celac expresaron su interés en la propuesta, por tratarse de una importante oportunidad para la cooperación entre las partes.
Carlos Aquino
Especialista en Economía y Política Asiáticas, profesor de la UNMSM.




